Sin darnos cuenta, cada uno de nosotros va eligiendo cómo se viste cada día, qué objetos tiene en casa, qué libreta usa, cómo son sus sábanas, libros, cuadros, platos… cada cosa que nos rodea está ahí por algo y poco a poco vamos creando nuestro estilo.

Hay quien hace paneles de inspiración para tener un estilo uniforme, pero casi todos nos dejamos llevar por aquello que nos gusta y nos llama la atención.